Conversando con un experto en el cultivo de la caña de
azúcar y colono por demás, me informaba que los colonos dominicanos poseen unas
900 mil tareas de tierras aptas para el cultivo de la caña de azúcar en las
provincias de Monte Plata, San Pedro de Macorís, Hato Mayor y El Seibo, y
que a pesar de que los precios del azúcar de caña se han elevado a niveles
nunca alcanzados, aún todas estas tierras no están en su totalidad sembradas
por el poco incentivo que hasta hace poco les ofrecían los ingenios azucareros
actuales.
El gobierno en el próximo período 2012-2016, debe
avalar a los colonos, a través del Estado, la instalación de uno a tres
ingenios azucareros para que ellos, en forma de cooperativa, puedan ser dueños
de los mismos y muelan sus cañas en franca competencia de igualdad con los
demás ingenios establecidos en el país.
Así, San Pedro de Macorís, Hato Mayor o El Seibo y
Monte Plata reactivarían sus economías a través de esta medida ya que no solamente
mejorarían las plantaciones de caña de azúcar en su totalidad, sino que
producirían empleos de diferentes índoles desde los obreros preparadores de la
tierra para la siembra de la caña hasta el personal administrativo, pasando por
los técnicos, mecánicos, en fin, lo que el país necesita; empleos para miles de
personas que necesitan vivir con dignidad y crear riquezas.
Es bueno recordar que en 1988 la industria azucarera
nacional generaba 170 mil empleos, entre permanentes y estacionales y hoy día
esta cifra alcanza tan sólo unos 30 mil.
La industria azucarera mundial en los últimos tres años ha
tenido una bonanza en precios que no había sucedido en los últimos 25 años. Los
precios del mercado preferencial de Estados Unidos de 21 centavos de dólar han llegado
a mantenerse por encima de los 36 centavos, mientras en el Mercado Mundial han
superado en promedio los 25 centavos, llegando a superar en algunos momentos
los 37 centavos de dólar en comparación a los costos de producción mundial
promedio que son de 20 centavos.
Actualmente, el país segundo productor de azúcar de
caña que es India, por razones climatológicas ha disminuido su producción
significativamente por debajo de su propio consumo. Actualmente la producción
de azúcar y el consumo mundial están parejos y no existe reservas de la misma,
por los que los precios han aumentado significativamente.
Es necesario que se sepa, que no se consume azúcar
únicamente como alimento, sino que se está utilizando como fuente de energía
para la producción de etanol y mezclarlo con gasolina como lo ha estado
haciendo Brasil desde hace muchos años con resultados altamente satisfactorios.
Por otro lado, en un estudio contratado por el Ministerio de
Minas y Energía de México, concluyeron que el etanol de caña reduce en 74% las
emisiones. Esto, bajo la perspectiva de las energías renovables, el etanol y la
energía eléctrica a partir del bagazo han ido en franco crecimiento.
En la actualidad la República Dominicana, a pesar del
escenario mundial, es importador neto en los últimos años de azúcares, donde se
reproduce un modelo de ineficiencia que puede ser reversible, para convertirse
en una generadora de empleos y de divisas.
Una de las políticas que deben llevarse a cabo por el Estado
dominicano es la promoción de plantas modulares de mediana producción de etanol
y/o azúcares y energía eléctrica, que puedan ser ampliadas a mediano y largo
plazo, como ha sido el modelo llevado a cabo en Brasil.
Políticas de este tipo son las que necesita el país
para el inicio de su desarrollo definitivo.
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