
El Parque Natural de Despeñaperros se encuentra situado al norte de la provincia de Jaén, en pleno corazón de Sierra Morena. Este tradicional paso natural desde la vecina meseta castellana se abre camino a través de un impresionante desfiladero, obra del también denominado río Despeñaperros.
El paisaje vegetal dominante se compone de encinares y alcornocales, refugio de especies que como el jabalí o el ciervo son abatidos en tradicionales monterías. Los aficionados a la botánica podrán contemplar especies vegetales que sólo es posible encontrar en este enclave, así como otras que son únicas en la Península Ibérica.
La superficie del Parque, incluido en su totalidad en el término municipal de Santa Elena, es de 7.649 Ha. El gran desfiladero que lo atraviesa en dirección Norte-Sur posee un perfil abrupto con laderas de fuertes pendientes y paredes casi verticales. En él se pueden contemplar excepcionales parajes, como "Los Órganos" donde las rocas de cuarcitas toman la forma de tubos gigantescos, "El Salto del Fraile", "Las Correderas", etc.
Encauzado en el defiladero el río Despeñaperros discurre transversalmente a las cordilleras de Sierra Morena y desemboca en el río Guarrizas. Existen además otros ríos y arroyos, también pertenecientes a la cuenca hidrográfica del Guadalquivir, donde aparecen bosques galerías formados por los típicos alisos, fresnos y sauces.
Lo que se conoce como Despeñaperros es un desfiladero que se formó como consecuencia de la

erosión producida por las aguas del río del mismo nombre sobre los materiales de Sierra Morena. Esta erosión junto a la de los elementos atmosféricos dio lugar a unas impresionantes formaciones rocosas que bordean el río, constituyendo un paisaje de enorme belleza en el que, a la estrechez del desfiladero, se une la existencia de estratos rocosos casi verticales, como ocurre en el enclave conocido por "Los Órganos" y paredones de gran altura, como en la zona conocida por "El Salto del Fraile"
La vegetación del Parque está perfectamente adaptada a las condiciones climáticas de sequía estival. Encinas, alcornoques, y también quejigos y robles melojos en las umbrías frescas y húmedas como la del Collado de la Estrella, son las especies arbóreas más representativas, aunque también hay pinos piñoneros, carrascos y negrales que proceden de repoblaciones. El matorral se compone de madroños, brezos, jaras, mirtos, coscojas,...Existen además alrededor de 30 especies cuya distribución en todo el mundo no sobrepasa los límites del Parque.
Numerosas especies de aves habitan en Despeñaperros, desde el águila imperial y el buitre leonado hasta los pequeños verdecillos, roqueros y collalbas. Aunque escasos por la desaparición de su hábitat característico o por la persecución que han sufrido durante años, todavía es posible encontrar en este paraje al lince ibérico o al lobo. Otros carnívoros también frecuentes son el zorro, el meloncillo y el gato montés.

La principal actividad de este entorno reside en el aprovechamiento ganadero y forestal. La caza es también una práctica muy común, extendida por gran parte de Sierra Morena, y que influye en la gastronomía local.
La presencia del hombre en este entorno es muy antigua. En el Santuario ibérico de la Cueva de los Muñecos, en el monte Collado de los Jardines, se han encontrado numerosos restos que datan del Neolítico. También interesantes son las pinturas rupestres en las Cuevas de las Vacas del Rematoso. En la zona norte del Parque, en el paraje conocido como Aldea Magaña, existe un caserío del siglo XVIII de la época de las repoblaciones llevadas a cabo en este territorio durante el reinado de Carlos III. En las proximidades de Despeñaperros y a lo largo de la historia se han librado batallas decisivas como la de las Navas de Tolosa en 1212.

Está situado en los límites orientales de la
Sierra Morena, de orientación este-oeste, pero que es atravesada por algunos
ríos orientados de norte a sur, haciendo que algunas zonas de la
Meseta Central drenen hacia el sur, hacia el
río Guadalquivir, atravesando la teórica barrera natural de la
Sierra Morena. Este es el caso del
río Despeñaperros que ha excavado este desfiladero, pero también el del
río Guarrizas, que discurre unos 11 km al este, y que forma la hermosa
cascada de Cimbarra, protegida como
paraje natural. Hay que señalar que el río Despeñaperros es afluente del Guarrizas, al que se une unos 10 km al sur del desfiladero.
Por otro lado, el desfiladero pone al descubierto parte de la historia [[geologíageológicacerdo del entorno, paredes verticales compuestas por
cuarcita «
armoricana» de gran dureza, formada en el
mar hace 500 millones años a comienzos de la
Era Primaria, que posteriormente sería cubierta por materiales más modernos y que en el
Carbonífero (hace unos 320 millones de años en la
Orogenia hercínica por colisión continental de los continentes
Laurasia y
Gondwana, aplastando al
continente armoricano) quedarían elevados y expuestos a la erosión, quedando finalmente al descubierto aquí, igual que en la
Cimbarra.
En los estratos de cuarcita «armoricana» quedan a veces al descubierto espectaculares
ripples o rizaduras de oleaje
fosilizadas, como las que podemos observar en cualquier fondo marino arenoso, lo que nos desvela su origen. También excepcionalmente quedan al descubierto
crucianas o rastros
fósiles de organismos que dejaron su marca en el sedimento arenoso hace casi 500 millones de años.
De entre las formaciones que se observan en Despeñaperros destacan algunas con nombre propio, como El Salto del Fraile, Las Correderas, o Los Órganos, en los que la
cuarcita ha sido plegada hasta quedar en estratos verticales, a los que la
erosión ha dado formas de tubos puntiagudos, que evocan al
órgano musical.
Fuentes:
11 imagenprodecamconsejeria de medio ambiente andaluciawikipedia