El Monasterio de los Jerónimos de Santa María de Belém, se ubica en el barrio de Belém, Lisboa.Diseñado en estilo manuelino por el arquitecto Diogo de Boitaca, fue encargado por el rey Manuel I de Portugal (1515-1520) para conmemorar el afortunado regreso de la India de Vasco de Gama, su construcción se inició en 1502 y terminó a finales del siglo. Se financió gracias al 5% de los impuestos obtenidos de las especias orientales, a excepción de los de la pimienta, la canela y el clavo, cuyas rentas iban directamente a la Corona.
Este monasterio fue levantado sobre el enclave de la Ermida do Restelo en lo que fue la playa de Restelo, ermita fundada por Enrique el Navegante, y en la cual, Vasco de Gama y sus hombres pasaron la noche en oración antes de partir hacia la India.
El estilo manuelino se caracteriza por la mezcla de motivos arquitectónicos y decorativos del gótico tardío y del renacimiento. Destacan los portales principal y lateral, el interior de la iglesia y el magnífico claustro. Las capillas de la iglesia fueron remodeladas en puro estilo renacentista en la segunda mitad del siglo XVI y contienen las arcas funerarias de Manuel I y su familia, además de otros reyes de Portugal.
En los Jerónimos se hallan también las tumbas (neomanuelinas) del navegador Vasco da Gama y el poeta Luís de Camões. En una capilla del claustro descansan, desde 1985, los restos del escritor Fernando Pessoa.
En un anexo construido en 1850 se ubica el Museo de Arqueología, el Museo de Marina se encuentra en el ala oeste.
En diciembre de 2007 se firmo en este monasterio el Tratado de Lisboa, un acuerdo de la Unión Europea que sustiyute la Constitución Europea y reforma los tratados que estaban vigentes.[1]
Este monasterio, al igual que la cercana Torre de Belém y el Monumento a los Descubrimientos simboliza la Era de las exploraciones portuguesa y se cuenta entre las principales atracciones turísticas de Lisboa.
El Monasterio.
El Monasterio de los Jerónimos, o Mosteiro dos Jerónimos en portugués, fue un encargo del Rey Manuel I para celebrar el Descubrimiento de la ruta marítima de Vasco de Gama ( y de hecho fue financiado con los tesoros traídos de las colonias ). La ideó como el lugar donde iba a ser sepultado él y sus descendientes.
Se inicio la obra en 1502, sin que pudiera acabar su primer arquitecto, Diogo de Boitaca. No pudo ser finalizada hasta finales del XVI. Hoy observamos que el ala occidental y la cúpula - campanario, que fueron terminados en el siglo XIX, no guardan armonía con el conjunto.
La entrada del Monasterio, denominada Portada del Mediodía es puro manuelino. Tiene reminiscencias del plateresco español.
La entrada del Monasterio, denominada Portada del Mediodía es puro manuelino. Tiene reminiscencias del plateresco español.
El horario de la capilla se extiende de 10 a 17 y cierra los lunes. Su exterior es mucho más suntuoso que su interior. Vasco de Gama yace enterrado en lugar de honor al lado de Luís de Camões, el poeta más conocido de Portugal.
El patio central del Claustro, la joya del edificio, ha descubierto sus tesoros con las recientes restauraciones y podemos ver la historia del José bíblico en azulejos y la tumba de Fernando Pessoa.
El monasterio se levantó en el barrio de Belem, lugar de donde partieron las primeras expediciones a las Indias.
Dado que el proyecto de construcción se dilata durante casi un siglo son numerosos los arquitectos que trabajan en ese espacio de tiempo, comienza con Diogo de Boitaca, es uno de los precursores de lo que posteriormente fue llamado arte manuelino, nació en Setúbal en 1460 y trabajó en numerosas obras publicas para la corona, fue nombrado por el rey el título de “Maestro constructor del Reino”, también participo con mucho éxito en la construcción del Monasterio de la Batalha, más adelante le sucedió Joao de Castilho, nació en Cantabria en 1475 y fue un fiel seguidor del arte manuelino, además de su trabajo en el Monasterio hizo numerosos encargos como en Tomar y en Braga. Más adelante Diogo de Torralba nació probablemente en España en 1500, fue nombrado “Maestro de obras reales” entre sus famosas obras destacan el Templo da Conceição de Tomar y el Convento de Madre de Deus (Lisboa). Jerónimo de Ruao nació en 1475 y fue unos de los diseñadores de la capilla mayor dotandola de un estilo renacentista.
La fachada principal presenta una dimensiones de más de trescientos metros, con un principio de horizontalidad para dotar al conjunto de una fisonomia llena de equilibrios y serenidad. Su construcción es en piedra caliza blanca, procedente en su mayoría de la vecina zona de Ajuda (Lisboa), también fue acompañada con piedras extraídas del Valle de Alcántara, Laveiras, Río Seco y Tercena.
Su acceso principal es por el Portal Sur, puerta que dispone una grandiosidad y una riqueza en la decoración como es la figura central de Nuestra Señora de los Reyes o Santa María de Belém, también encontramos la figura del infante D. Enrique, con su barba típica, representado como un gran guerrero, vestido con una imponente armadura y su espada en la mano, fue colocado en el pilar que divida las dos puertas de madera en cuya base se colocaron las figuras de dos leones que representan el símbolo de San Jerónimo. En la cima del portal se encuentra la figura del el Arcángel San Miguel es el ángel custodio y protector de Portugal.
En su lateral izquierdo se encuentra el Portal Axial, situado en la conexión con la entrada al claustro. Esta puerta da acceso a la Iglesia de Nuestra Señora de Belém, sus dimensiones son inferiores a la puerta sur, su importancia radica en su localización pues se accede al altar mayor, su decoración es de gran importancia: destacando a la izquierda el nacimiento de Jesucristo y a la derecha la anunciación de que María será la madre de Jesús; la natividad donde se representa el nacimiento de Jesús; la Epifanía con la llegada y la adoración de los reyes magos, más abajo del portal se encuentran las estatuas del Rey Manuel I y la Reina María acompañados de los Santos Patronos San Jerónimo y San Juan Bautista, en este conjunto trabajo el arquitecto y escultor Nicolau de Chanterene de origen francés, introduciendo elementos de estilo renacentista, como los querubines --animales mitológicos con aspecto humano—también se mezcla el estilo realismo, representado en las estatuas de los reyes y los santos.
Accediendo por la puerta axial se llega a la Iglesia teniendo la sensación de estar en el interior de una gran gruta o cueva por la disposición de la bóveda polilobulada, su luminosidad es escasa y se va acrecentando según caminamos hacia el altar mayor.
La Capilla Mayor contiene los túmulos funerarios del rey Manuel I y su mujer la reina María (en el lado norte); su hijo, el rey Joao III y su mujer, la reina Catharina de Austria (en el lado sur). Fue mandada construir por la Reina Catharina e inaugurada en 1572. Son notables las diferencias arquitectónicas entre esta capilla y el resto de la iglesia. Fue nombrado al arquitecto Jerónimo de Ruao para la construcción de este elemento e introdujo elementos característicos del arte manierista. Se levantaron columnas de orden clásico revestidas con mármoles de colores en oposición al color blanco de la piedra caliza de la iglesia.
Al fondo de la capilla mayor se levanta el altar mayor donde están cinco grandes cuadros de Lorenzo de Salzedo, representan escenas de la Pasión de Cristo, en la parte superior, la adoración de los reyes magos, en la parte inferior, también en la cima esta las tres pinturas que representan el sufrimiento y la muerte de Jesús Cristo. En el centro se encuentra el sagrario de plata, del orfebre Joao de Sousa y ofrecido por el Rey D. Pedro II, cumpliendo la promesa de Alfonso VI en agradecimiento por la victoria en la Batalla de Montes Claros (1665) con las tropas españolas y dio fin a la Guerra de Restauración.
Las capillas laterales del transepto esta dispuestas con los túmulos de la familia real situadas al norte y al sur, también en la misma nave se encuentra el túmulo de Vasco da Gama, primer navegante portugués en llegar hasta la India en 1498. A su derecha está el túmulo de Luis Vaz de Camoes, poeta portugués que vivió como nadie la época de los descubrimientos e fruto de esas epopeyas escribió la obra cumbre de la literatura portuguesa “Os Lusíadas”, versos que describen el viaje de Vasco da Gama hasta llegar a la India y la Historia de Portugal
Fuentes:
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada