
El girasol (Helianthus annuus), también llamado calom, jáquima, maravilla, mirasol, tlapololote , maíz de tejaes una planta herbácea de la familia de las Asteráceas, cultivada como oleaginosa y ornamental en todo el mundo. Debe su nombre común al hecho de que su inflorescencia gira a lo largo del día mirando hacia el sol. Las inflorescencias crecen al cabo de un tallo que puede alcanzar varios metros de altura y que tiene pocas hojas. Los pétalos pueden ser amarillos, marrones, naranjas y de otros colores.
El girasol es nativo de América, fue cultivado hacia el 1000 A.C. Los españoles lo llevaron a Europa al principio del siglo XVI.
El girasol contiene hasta un 58% de aceite en su fruto (llamadas cipselas). El aceite de girasol se utiliza para cocinar. También sirve para producir biodiésel. La harina que queda luego de realizada la extracción del aceite se utiliza como alimento para el ganado.
Hay distintos tipos de girasoles: oleaginosos, de confitura o confitería, de alto contenido de ácido oleico y ornamentales.
El nombre se refiere a que la flor gira según la posición del sol y a su formación. Las hormonas vegetales son las que dan fototropismo positivo al girasol, permiten un mayor crecimiento de los tejidos en un sentido, lo que facilita el giro de la planta. Las hormonas vegetales controlan todas las funciones de la planta: crecimiento, maduración de frutos, floración, fototropismo, etc., las más conocidas son las de la familia de las auxinas (crecimiento y geotropismo), las giberelinas (proliferación celular), las citoquininas (germinación y floración), el ácido abscísico (aletargamiento) y el Etileno (maduración y floración). El control de las hormonas vegetales se debe a la interacción de diferentes factores como el sol, la luz directa, la gravedad, el calor, las cantidades de rayos UV, o a la relación con otros agentes químicos hormonales o no hormonales.
Una de las imagenes más evocadoras del verano son los extensos campos de girasoles, esas grandes flores amarillas que buscan el sol.
Se trata de una planta anual originaria de Perú que en la actualidad se ha extendido por todo el mundo, tanto en las huertas como en los jardines.
Las hojas del girasol se caracterizan por tener tres nervios, forma oval y ser muy ásperas. Cuando la planta madura, produce en el extremo superior del tallo una gran inflorescencia compuesta de pequeñas flores centrales y flores periféricas amarillas.
Las flores perféricas y las hojas se utilizan para la preparación de una sustancia contra las fiebres de malaria. Se recolectan y se dejan secar en pleno estío.
Con los tallos tiernos se elabora un remedio popular contra los dolores de estómago.
Las semillas maduras se utilizan para tostarlas y consumirlas como frutos secos, o torrefactarlas para sustituir al café.
También se obtiene del girasol un aceite de cocina, especialmente indicado para personas que sufren de colesterol.
El girasol es nativo de América, fue cultivado hacia el 1000 A.C. Los españoles lo llevaron a Europa al principio del siglo XVI.
El girasol contiene hasta un 58% de aceite en su fruto (llamadas cipselas). El aceite de girasol se utiliza para cocinar. También sirve para producir biodiésel. La harina que queda luego de realizada la extracción del aceite se utiliza como alimento para el ganado.
Hay distintos tipos de girasoles: oleaginosos, de confitura o confitería, de alto contenido de ácido oleico y ornamentales.
El nombre se refiere a que la flor gira según la posición del sol y a su formación. Las hormonas vegetales son las que dan fototropismo positivo al girasol, permiten un mayor crecimiento de los tejidos en un sentido, lo que facilita el giro de la planta. Las hormonas vegetales controlan todas las funciones de la planta: crecimiento, maduración de frutos, floración, fototropismo, etc., las más conocidas son las de la familia de las auxinas (crecimiento y geotropismo), las giberelinas (proliferación celular), las citoquininas (germinación y floración), el ácido abscísico (aletargamiento) y el Etileno (maduración y floración). El control de las hormonas vegetales se debe a la interacción de diferentes factores como el sol, la luz directa, la gravedad, el calor, las cantidades de rayos UV, o a la relación con otros agentes químicos hormonales o no hormonales.
Una de las imagenes más evocadoras del verano son los extensos campos de girasoles, esas grandes flores amarillas que buscan el sol.
Se trata de una planta anual originaria de Perú que en la actualidad se ha extendido por todo el mundo, tanto en las huertas como en los jardines.
Las hojas del girasol se caracterizan por tener tres nervios, forma oval y ser muy ásperas. Cuando la planta madura, produce en el extremo superior del tallo una gran inflorescencia compuesta de pequeñas flores centrales y flores periféricas amarillas.
Las flores perféricas y las hojas se utilizan para la preparación de una sustancia contra las fiebres de malaria. Se recolectan y se dejan secar en pleno estío.
Con los tallos tiernos se elabora un remedio popular contra los dolores de estómago.
Las semillas maduras se utilizan para tostarlas y consumirlas como frutos secos, o torrefactarlas para sustituir al café.
También se obtiene del girasol un aceite de cocina, especialmente indicado para personas que sufren de colesterol.
Fuentes:
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada