Es el destino turístico con más biodiversidad de toda República Dominicana. Barahona esta situada en la Península de Pedernales, una gran península al sur del país con muchos kilómetros de costa bañadas por el mar Caribe y con tres parques nacionales. Actualmente los turistas que visitan esa zona suelen ser dominicanos y turistas extranjeros que les encanta la naturaleza salvaje.
La zona de Barahona cuenta con el lago más grande de todo el Caribe, lago Enriquillo, el punto más bajo de todo el Caribe, unos 40 metros bajo el nivel del mar, lo que provoca que sea una área muy calurosa y con desierto totalmente despoblado. No hay que olvidar el fenómeno turístico llamado «el Polo Magnético de Barahona» y la existencia de cocodrilos salvajes.
Barahona es el destino ideal para perderse por el escarpado litoral, bañarse en sus calas vírgenes con agua cristalina, y explorar el paisaje desértico que predomina en la Península de Pedernales pero muy rico en fauna
Rios en Barahona
El principal río es el Yaque del Sur, que desemboca a pocos kilómetros al norte de la ciudad de Barahona. El segundo río de importancia en la provincia es el Nizaíto. Otros ríos, de corto recorrido, son el Palomino, Bahoruco, San Rafael, Sito y Los Patos. La laguna de Rincón o Cabral es compartida por las provincias Barahona e Independencia. Anteriormente existían las lagunas Caballero y Pescadería pero han sido desecadas ya prácticamente han desaparecido; han sido desecadas para uso agrícola y ganadero.
Montañas
Gran parte de la provincia, en su porción occidental, está ocupada por la Sierra de Bahoruco. También se encuentra la Sierra Martín García, en los límites con Azua, el extremo oriental de la Sierra de Neiba y la Loma de Sal y Yeso.
Historia de Barahona
Antes del descubrimiento y la colonización por los españoles, la isla de Española estaba dividida en cinco cacicazgos, a uno de los cuales, Jaragua, que gobernaba Bohechío, pertenecía la demarcación donde se ubica Barahona.
En torno al origen del nombre de Barahona se han formulado conjeturas e hipótesis improbadas. Algunos apuntan que proviene de Vara y Ona y otras de Bahía Honda. El primer término, según se dice, era empleado por los españoles para medir especies y el segundo para referirse a la Bahía de Neyba, donde está situada la población.Barahona es un apellido español, (Barahona es un apellido árabe de acuerdo al libro escrito por Matias Ramirez Suero en el año 1983), y así se comprueba en Historia del desarrollo de Barahona. Los españoles se esparcieron por todo el territorio y designaron objetos y lugares con nombres de ellos. Francisco de Barahona, Gabriel Barahona, Luis de Barahona y Juan de Barahona llegaron en el primer y segundo viajes del Almirante Cristóbal Colón.
La obra de referencia sostiene que Barahona es un apellido que encontramos en españoles que llegaron a la isla tras su descubrimiento en 1492. Un nitaíno de descendencia española fue Juan Barahona, colono aliado de los rebeldes de Francisco de Roldán, quienes se sublevaron en el cacicazgo de Jaragua, que abarcaba el espacio físico en el que hoy se sitúan la provincia de Barahona, y gran parte de la región Suroeste (1)
La rebelión de Roldán, primera alteración social en el Nuevo Mundo, comenzó en mayo de 1496, y concluyó en noviembre de 1498 lapso en el cual españoles, esclavos e indios desafiaron el absolutismo y la explotación del Imperio Español, que sufrió una derrota.
Veintiún años después, la región fue escenario de otro alzamiento, el del Cacique Enriquillo, en 1519, quien desde las montañas del Bahoruco lanzó el primer grito de libertad en América. Junto a un numeroso grupo de indígenas combatió a los españoles hasta 1533, año en que suscribió la paz con el gobierno español, a través del capitán general Francisco Barrionuevo. Así, ese imperio padeció su segunda derrota en la isla.
Luego la región fue teatro de acciones de negros esclavos traídos de África –que también desafiaron la ignominia de los españoles- y de piratas, quienes asaltaban a los navegantes del Mar Caribe y cometían otras fechorías.
Con el transcurrir histórico, se fue formando un cuadro que en 1795 se caracterizaba por la frondosidad de los árboles, los cuales se constituían en atracción para buscadores de leña, primero y productores de madera, después. En 1801, las tropas revolucionarias del general haitiano Toussaint Louverture penetraron, en la lucha contra los franceses, por el Sur y el Norte de la parte oriental de la isla e improvisaron chozas en sitios estratégicos. Un año después, 1802, Louverture impartió órdenes para la fundación oficial de Barahona, pasando a ser dependencia de Azua.
La estadía del general haitiano fue breve y, a partir de entonces, la villa adquirió categoría social y pasó por un proceso de progreso muy paulatino, que se aceleró a finales de siglo XIX y a principios de siglo XX.
En torno al origen del nombre de Barahona se han formulado conjeturas e hipótesis improbadas. Algunos apuntan que proviene de Vara y Ona y otras de Bahía Honda. El primer término, según se dice, era empleado por los españoles para medir especies y el segundo para referirse a la Bahía de Neyba, donde está situada la población.Barahona es un apellido español, (Barahona es un apellido árabe de acuerdo al libro escrito por Matias Ramirez Suero en el año 1983), y así se comprueba en Historia del desarrollo de Barahona. Los españoles se esparcieron por todo el territorio y designaron objetos y lugares con nombres de ellos. Francisco de Barahona, Gabriel Barahona, Luis de Barahona y Juan de Barahona llegaron en el primer y segundo viajes del Almirante Cristóbal Colón.
La obra de referencia sostiene que Barahona es un apellido que encontramos en españoles que llegaron a la isla tras su descubrimiento en 1492. Un nitaíno de descendencia española fue Juan Barahona, colono aliado de los rebeldes de Francisco de Roldán, quienes se sublevaron en el cacicazgo de Jaragua, que abarcaba el espacio físico en el que hoy se sitúan la provincia de Barahona, y gran parte de la región Suroeste (1)
La rebelión de Roldán, primera alteración social en el Nuevo Mundo, comenzó en mayo de 1496, y concluyó en noviembre de 1498 lapso en el cual españoles, esclavos e indios desafiaron el absolutismo y la explotación del Imperio Español, que sufrió una derrota.
Veintiún años después, la región fue escenario de otro alzamiento, el del Cacique Enriquillo, en 1519, quien desde las montañas del Bahoruco lanzó el primer grito de libertad en América. Junto a un numeroso grupo de indígenas combatió a los españoles hasta 1533, año en que suscribió la paz con el gobierno español, a través del capitán general Francisco Barrionuevo. Así, ese imperio padeció su segunda derrota en la isla.
Luego la región fue teatro de acciones de negros esclavos traídos de África –que también desafiaron la ignominia de los españoles- y de piratas, quienes asaltaban a los navegantes del Mar Caribe y cometían otras fechorías.
Con el transcurrir histórico, se fue formando un cuadro que en 1795 se caracterizaba por la frondosidad de los árboles, los cuales se constituían en atracción para buscadores de leña, primero y productores de madera, después. En 1801, las tropas revolucionarias del general haitiano Toussaint Louverture penetraron, en la lucha contra los franceses, por el Sur y el Norte de la parte oriental de la isla e improvisaron chozas en sitios estratégicos. Un año después, 1802, Louverture impartió órdenes para la fundación oficial de Barahona, pasando a ser dependencia de Azua.
La estadía del general haitiano fue breve y, a partir de entonces, la villa adquirió categoría social y pasó por un proceso de progreso muy paulatino, que se aceleró a finales de siglo XIX y a principios de siglo XX.
Santa Cruz de Barahona
República Dominicana es sin duda alguna una tierra bendecida por Dios y adornada con las mejores joyas que atesora la naturaleza. Una de las más valiosas se exhibe en la parte Sur de esta media isla, donde el verdor esmeralda de la Sierra de Bahoruco y un intenso oleaje turquesa enmarcan una “perla” de impresionante hermosura que ha sido bautizada como Santa Cruz de Barahona.
Este tesoro recóndito que nos invita a ser testigos de exuberantes paisajes y a experimentar un encuentro inolvidable con la naturaleza vírgen y exótica de la zona, compuesta de una mezcla única de montañas, ríos y playas, es una de las provincias más bellas del país, que por su riqueza y atractivo adquirió el merecido calificativo de “La Perla del Sur”.
Los amantes del ecoturismo y la aventura encuentran en Barahona la motivación perfecta para explorar la diversidad de ambientes que ofrece esa localidad, adyacente a la única reserva biosférica de la isla y poseedora de preciosas playas, unas caracterizadas por un fuerte oleaje que las hace ideales para practicar surfing, y otras de aguas cálidas y cristalinas como El Quemaito. Además, los visitantes pueden disfrutar del espectáculo visual que ofrece la desembocadura de los ríos San Rafael y Los Patos en las playas homónimas, o de un rico baño en las aguas frías de los balnearios que nos regala la provincia.
Si visitas Barahona, el hotel boutique Casa Bonita te ofrece un lugar íntimo y acogedor donde puedes descansar mientras disfrutas de una impresionante vista al Mar Caribe, de la extensa vegetación de la Sierra de Bahoruco y los riachuelos que serpentean en sus entrañas, una cabalgata por los alrededores y una exquisita selección de lo mejor de la gastronomía local.
Este remanso de relajación y confort está ubicado en el tope de una colina, lo que permite apreciar a plenitud los encantos de la zona. El hotel es miembro de la prestigiosa cadena Small Luxury Hotels of the World y posee un estilo tropical moderno que armoniza con el entorno natural, y mantiene el concepto vacacional familiar para el que fue ideado inicialmente, con sólo 12 habitaciones tipo “cabaña” y un servicio personalizado que lo hará sentir como en casa. Además, los huéspedes de Casa Bonita tienen acceso gratuito al balneario privado Villa Miriam, donde pueden disfrutar de las cascadas y piscinas naturales que forma a su paso el río San Rafael.
Un interesante proyecto turistico-ecològico
Con el propósito de fomentar la exploración de la riqueza ecológica, no solo de Barahona sino de toda la zona que comprende la reserva de la biósfera Jaragua-Enriquillo-Bahoruco, el propietario del hotel, Polibio Schiffino, ha iniciado el proyecto de convertir la estancia en “Casa Bonita Nature Resort & Spa”, el cual pretende ser un esquema modelo de turismo de naturaleza y aventura.
La iniciativa incluye la creación de un Centro de Biodiversidad que permitirá explorar la gran variedad de flora y fauna que posee la región Suroeste, la cual es la zona de mayor diversidad de especies de toda la isla, así como un centro de actividades para quienes desean hacer caminatas de interpretación a pie, en bicicleta o a caballo.
El nuevo concepto abarca 12 suites adicionales con piscinas, un spa, salón de reuniones, dos canchas de tennis, nuevo área de esparcimiento, helipuerto, un área artesanal y una casa club en la playa El Quemaito.
Fuentes:


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada